"QUIEN EDUCA A UNA MUJER, EDUCA A UNA NACIÓN"








Historia

En el mes de octubre de 1984, se reunió un grupo de Padres de Familia preocupados e interesados por brindar una nueva opción de educación para niñas y jóvenes que les proporcionara una sólida formación académica, humana y espiritual permitiéndoles ser un factor de cambio positivo en su entorno y en las personas.


A iniciativa del entonces Prelado del Opus Dei, Don Álvaro del Portillo, nace Instituto Sepya, A. C. y un Patronato que se da a la no fácil tarea de buscar, desde la sede para erigirlo hasta la configuración del ideario que ha marcado desde entonces el Modelo Educativo del Colegio Monteverde.

El 2 de septiembre de 1985 el Monteverde abre sus puertas por primera vez en una casa ubicada en la Colonia Lomas Hipódromo.

El curso se inicia con Preprimaria y los seis grados de Primaria y un total de 43 alumnas. Al terminar ese primer ciclo escolar el número aumentó a 56.

En el año de 1986 se inician 1º. y 2º. de Secundaria llegando a las 70 alumnas y así, sucesivamente, hasta el día de hoy en que contamos con 870 alumnos desde Preescolar hasta Preparatoria.

En julio de 1996, once años después de su inicio, el Colegio Monteverde se traslada a su sede definitiva en Santa Fe, inaugurando en ese curso el Preescolar mixto con cinco grados y dos grupos por grado.

Desde los inicios nació también la labor vespertina Colegio Santa Fe, en donde se impartían cursos de alfabetización, Primaria y Secundaria abiertas orientados a niñas y jóvenes provenientes de una realidad diferente a la de las alumnas del colegio matutino y dirigidos por las mismas madres de familia del Colegio Monteverde.

Actualmente el Colegio Monteverde opera con 5 grados en Preescolar, 6 en Primaria y 6 en Bachillerato, contando con más de 800 alumnos.



EDUCACIÓN DIFERENCIADA

El Modelo Educativo del Colegio Monteverde busca fortalecer la identidad femenina. A partir del último grado de Preescolar, ofrecemos una educación diferenciada. Es decir, la enseñanza separada de niños y niñas, que constituye un modelo pedagógico moderno que está siendo actualmente utilizado en los países más desarrollados como herramienta para superar determinados problemas a los que la educación mixta, tras treinta años de experiencia, no ha sido capaz de dar respuesta.



Los beneficios que se desprenden de este modelo educativo son de tipo cualitativo y cuantitativo, tanto académica, como personalmente. Al contrario de lo que se cree, provoca un mejor entendimiento y respeto entre varones y mujeres, un ambiente más relajado y agradable entre las alumnas, mayores facilidades para el ejercicio de la docencia, excelentes resultados académicos, menor conflictividad y mejora de la autoestima. Todo esto favorece la verdadera igualdad de oportunidades y da respuesta a las peculiaridades concretas de nuestras alumnas.